Voy a sostener que existe un orden equivocado en la celebración de la navidad, esta sigue una nada compleja secuencia, en el imaginario de las masas, de que el nacimiento de Jesús es alegría y su muerte es tristeza. Considero que esta pseudo -creencia judeocristiana no tiene correlato ni histórico, ni teológico, ni lógico, sino en realidad es una relativamente nueva practica colectiva.
El primer ámbito es el histórico ¿fue el nacimiento de Jesús un evento de alegría? , No existe en el evangelio de Mateo por ejemplo la palabra alegría, el nacimiento de Jesús fue una huida, Herodes mató a muchos niños, imagínense eso en la actualidad seria como un contexto de epidemia donde el dolor, la incertidumbre y el terror cunda.( La matanza de los inocentes es una fecha asociada al 28 de diciembre que a nadie le importa y solo es recordada por las bromas e inocentadas en los periódicos). Esto se puede comprender el Mateo 2:18 “En Ramá se oyeron gritos, grandes sollozos y lamentos: es Raquel que llora a sus hijos; éstos ya no están, y no quiere que la consuelen” este panorama aterrador movilizo a Josè quien fue despertado un dia y conminado a huir a Egipto, solo volver cuando los que mandaron matar a Jesus murieron Mateo 2:20 “«Levántate, toma contigo al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya han muerto los que querían matar al niño.» .
El segundo ámbito es el teológico ¿es la alegría una virtud teologal?, pues definitivamente no, la alegría es poco mencionada en el nuevo testamento, la alegría esta mas relacionada al gozo en el señor “ la Alegría en el Señor” que es un alegría intensa que es el religare entre uno con Dios, vale decir una alegría interna para la cual es necesaria o consecuencia de tener las Tres virtudes Teologales: El Amor, la Fe y la Esperanza. El pueblo judío persistió en la esperanza, de la llegada del mesías, su llegada no fue de fiesta ni de júbilo, aun cuando los “magos” llegaron con presentes, José, María y Jesús siempre mostraron su humildad y alejamiento de lo material.
El tercer ámbito es el lógico; como fecha especial la Navidad debe ser una fecha que refleje Esperanza, donde se renueve el amor y la fe, una fecha donde se recuerde a los inocentes que murieron, se entienda que en lo adverso triunfa el amor y la esperanza, en ello los cristianos solo tienen la FE, sin ella no hay navidad, pero se cree que Amor es dar regalos, presentes, abrazos, palabras bonitas, abrazos tiernos, se confunde al amor con esa percepción de instinto maternal o de apareamiento que ocurre en las madres y los enamorado, ello solo es una emoción instintiva del hombre, no el Amor que Jesús predicó, un amor de tolerancia, de justicia, de solidaridad, de compromiso de acción y sobre todo un amor intimo con su Dios.
Por eso sostengo que la Navidad de hoy es todo lo contrario a lo que debe ser, la navidad es esperanza, es fe y es amor. La navidad es el antónimo a material, a jubilo mediático, a comercial. La navidad es la invitación del Señor a estar en el nacimiento de Jesús, imagínense que hubieran sido unos pastores invitados al nacimiento de Jesús, imagínense que fueran José o María, que le hubieran dado al hijo de Dios ¿un Play Station 3? ¿Paneton? ¿le pondrían lucecitas en el pesebre? ¿perfumes, pañales huggies? ¿ropa Beneton? O acaso no caerían de rodillas al suelo llorando y agradeciendo al Dios por la gracia extendida. Este 25 me pregunto
¿ cuantos responderán a la invitación al nacimiento de Jesús? Y
¿ cuantos otros se irán a otra fiesta consumista y melosa, llena de felicidad artificial honrando la llegada de Satán Noel?

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