Parte III
Las diferentes formas de “evolución” de las relaciones sociales han
hecho que las culturas adopten arquetipos o modos de relacionarse, las epístolas, los raptos, los pactos prematrimoniales,
los duelos por amor, han hecho de los seres humanos diversas formas de
relacionarse sentimentalmente.
Tal vez el amor ha cambiado o tal
vez sean sus formas las que han cambiado, o quizás ambas han cambiado, hoy
tenemos el Facebook, las redes de amor como latincupido y diversas formas de utilizar
la red como contacto amoroso.
No creo que sea malo per sé utilizar esas redes para el
amor, pero si me parece correcto medir los riesgo a los cuales uno se expone al
utilizarlo.
Personalmente me he puesto un
reto, aun siendo un muy prolífico usuario del FB , decidí amar sin FB, porque creo
que la intimidad es una puerta que nunca debe abrirse, ni siquiera
sugerirse, la intimidad es de a dos, la
vida y los buenos o los malos momentos son de a dos, no debe exhibirse sin
afrontar las diversas consecuencias como ventilar peleas, iniciar celos, crear
estúpidas o ficticias infidelidades.
Al parecer no pasó de moda la manía
de la mass media y la población en general por buscar el morbo de la vida del
otro, los diferentes programas como el gran hermano e infinidad de otros que
han buscado la morbosidad del ser humano por enterarse y meterse en la vida del
otro, se generó una brutal cacería de ventanas, camas y pormenores, que
alimentado por esa innata búsqueda del chisme, el que dirán, se han congregado
en videos, fotos, comentarios, me gustan, feliz cumpleaños etc. Hoy todo el
mundo se cree en el derecho de buscar e interpretar la vida del otro.
Yo, estoy enamorado de una gran
mujer y quiero mi intimidad, mi espacio, mi propiedad, no necesito que lo que
vivo y siento caiga en las manos equivocadas, en las interpretaciones propias
de cualquier persona, que se cree en el derecho de juzgar mi vida en relación,
no estoy en competencia con nadie, a lo único que me debo es la intimidad de mi
relación, a la única que debo sorprender es a mi mujer, a mi esposa, a mi amor.
Por ahí leí una frase
que decía “el amor es de a dos, pero nunca falta algún idiota que no sabe
contar”, creo que a la gente ahora como no gustan mucho de las matemáticas o les
gusta sumar de mas. Bueno usted decide...
